La apendicitis y la peritonitis forman parte de las enfermedades más frecuentes de los órganos abdominales. Ambas requieren una intervención quirúrgica.

La apendicitis y la peritonitis consisten en la inflamación del apéndice y del peritoneo, la membrana que recubre las paredes del abdomen y la superficie de las vísceras digestivas.
Apendicitis
Extirpación quirúrgica
Función del Colon
 
Peritonitis
Tratamiento
Peritonitis Espontánea
Peritonitis Secundaria


Apendicitis

  • Causas. La apendicitis suele afectar a adolescentes y a adultos jóvenes. Sus causas no siempre son conocidas. En algunos casos, tienen como origen la obstrucción del apéndice por materias fecales que se acumulan en él. El apéndice es un pequeño cilindro de 7 u 8 cm de largo y de 4 a 8 mm de diámetro, que nace de la unión del intestino delgado con el intestino grueso, donde forma una especia de excrescencia. Sólo desempeña un papel menor en el funcionamiento del tubo digestivo e interviene en el desarrollo de la inmunidad.
  • Síntomas. La inflamación del apéndice se caracteriza por dolor en la parte inferior del lado derecho del abdomen. El paciente presenta náuseas o vómitos, con fiebre moderada, y un tránsito intestinal enlentecido. Cuando se palpa la zona dolorosa del abdomen, la pared abdominal se contrae de forma espontánea. En algunos casos, la causa de los trastornos es difícil de determinar, debido a la posición inhabitual del apéndice, debajo del hígado o detrás del colon.
  • Complicaciones. En su forma más corriente, la apendicitis es una inflamación simple de la mucosa. En otros casos, el apéndice está obstruido por pus. Entonces puede romperse y el pus alcanzar el peritoneo, lo que da lugar a una inflamación de esta membrana (peritonitis).
 
Extirpación quirúrgica del apéndice
Click en la imagen para agrandarla

El tratamiento de la apendicitis consiste en la extirpación quirúrgica del apéndice (apendicetomía), realizada bajo anestesia general. Desde hace algunos años, la intervención puede realizarse también con ayuda de un tubo óptico dotado de un sistema de visión (endoscopio), introducido en el abdomen. La incisión suele ser pequeña; después de la intervención queda una cicatriz apenas visible. E la inmensa mayoría de los casos, la hospitalización es de corta duración (de 2 a 6 días) y la convalecencia es bastante breve.


Convalecencia de la apendicitis

No se ha establecido una duración estándar para la convalecencia de la apendicitis. Por regla general, una semana después de haber vuelto al domicilio, los dolote se la cicatriz desaparecen. La fatiga relacionada con la intervención quirúrgica se disipa de forma progresiva. Durante la convalecencia, el paciente no debe permanecer en cama. Al cabo de 3 semanas de la operación, es posible volver a realizar un trabajo sedentario. Si no surgen complicaciones, los esfuerzos físicos importantes y las actividades deportivas pueden retomarse 2 o 3 meses después de la intervención.
 
 

Peritonitis


A menudo, la inflamación del peritoneo está ligada a una apendicitis, ya que constituye una de sus complicaciones.
Causas. La peritonitis es casi siempre consecuencia de la afectación de un órgano situado en el abdomen (p.ej., el apéndice que es uno de los casos más frecuentes). Generalmente se presenta de forma brusca, tanto si se debe a la infección de unas vísceras sólidas, como si está causada por la perforación de una víscera hueca (como el intestino).
Una peritonitis puede extenderse a todo el abdomen o permanecer localizada. En este último caso, la infección da lugar a la formación de adherencias que dividen la cavidad del peritoneo, lo que impide su propagación.
Síntomas. La peritonitis se caracteriza por dolor intenso en el abdomen, vómitos y detención de la emisión de heces y gases. El paciente está febril, decaído, angustiado y pálido. En algunos casos, el pulso se acelera. La pared del abdomen aparece dura y dolorosa. En casos de peritonitis localizada, el foco del dolor depende del órgano causal (por ejemplo, abajo y a la derecha del abdomen, si es la complicación propia de una apendicitis).

 
Tratamiento

La peritonitis aguda generalizada requiere hospitalización urgente en un servicio de cirugía. Se coloca una perfusión intravenosa al paciente para compensar las pérdidas de líquidos. La intervención quirúrgica tiene como objetivo, por una parte, curar la causa de la peritonitis (sutura para cerrar una úlcera perforada o extirpación del apéndice, p.ej.) y, por otra, limpiar la cavidad abdominal y colocar un drenaje, destinado a evacuar sangre o pus. Esta operación se completa con la administración de fármacos (antibióticos). La hospitalización suele tener una duración de 8 a 15 días.

El tratamiento de la peritonitis localizada es el mismo que se aplica en los casos generalizados. No obstante, si se ha formado un absceso de pus y material inflamatorio, es preferible administrar antibióticos de forma intensiva, para *enfriar* el proceso. Se programará la intervención quirúrgica algunos meses más tarde, una vez terminada la fase aguda de la inflamación.


 
Peritonitis Espontánea

Es la inflamación del peritoneo, membrana que reviste la pared abdominal y cubre los órganos intraabdominales.

Causas, incidencia y factores de riesgo

La mayoría de los casos de peritonitis espontánea se presentan cuando:

  • Se acumula líquido en la cavidad peritoneal (ascitis) como consecuencia de una enfermedad hepática crónica, la cual impide la reabsorción de tal líquido
  • En los pacientes que sufren insuficiencia renal a los que se les realiza diálisis peritoneal, en los cuales, la causa de la peritonitis espontánea es una infección en la sangre que se disemina al líquido peritoneal, generalmente desde un catéter de diálisis peritoneal contaminado

Dentro de los factores de riesgo para enfermedad hepática están la cirrosis alcohólica y otras enfermedades causantes de cirrosis como las hepatitis virales. Los pacientes con insuficiencia renal pueden desarrollar síndrome nefrótico, el cual genera ascitis, que a su vez puede infectarse. Otros factores de riesgo son las infecciones abdominales como enfermedad ulcerosa péptica , apendicitis o diverticulitis. Esta enfermedad rara vez se presenta en niños.

 
Peritonitis Secundaria

La peritonitis secundaria es una inflamación aguda o crónica del peritoneo (la membrana que reviste la cavidad abdominal) que se presenta debido a la entrada de las bacterias o enzimas al peritoneo desde el tracto gastrointestinal.

Causas, incidencia y factores de riesgo

Las causas de la peritonitis secundaria abarcan:

  • Entrada de las bacterias al peritoneo por una perforación (orificio) en el tracto gastrointestinal, como en el caso de un apéndice perforado
  • Reacciones químicas severas por enzimas pancreáticas, como en el caso de pancreatitis, o bilis como resultado de una lesión o perforación del intestino o del tracto biliar
  • Introducción de contaminantes externos en la cavidad peritoneal, por ejemplo, catéteres de diálisis

La inflamación se presenta dentro de la cavidad peritoneal, lo que puede producir distensión intestinal, infección del torrente sanguíneo y enfermedad sistémica.

Con frecuencia la peritonitis secundaria se presenta en neonatos prematuros con enterocolitis necrotizante.


volver a temas de salud
volver a gastroenterología