Jefa de Enfermeras de el Centro de Especialidades Médicas
Silena Argaez

 

En esencia, las funciones que realizo en este centro de atención hospitalaria, es la de Jefa de Enfermeras, el puesto trae consigo responsabilidades variadas. Desde la organización del personal operativo, hasta la planeación de mejoras tanto estructurales como administrativas para mejorar la calidad de atención hacia nuestros pacientes, de una manera eficaz y cálida.
La labor del personal de enfermería, en cualquier centro de atención, va más allá de la mera aplicación de los fármacos recetados por los médicos de base, ya que tenemos a nuestro cargo vidas humanas, y hay que tomar en cuenta que cada uno de nuestros pacientes es único e irrepetible.

Silena Beatriz Argaez Pasos.

Al salir cada mañana de nuestras casas al trabajo, es el inicio de una aventura diferente, y al
recibir en el pase de visita a los pacientes, recibimos una historia única y especial. Aquí
conocemos a grandes héroes anónimos que luchan día a día con una enfermedad, algunas
historias acaban bien y otras... no tan bien; sin embargo cada una deja una huella profunda
en nuestro ser, nos incita a mejorar cada día en nuestra atención, en nuestro trato, porque
vivimos mil vidas y mil muertes con cada uno de nuestros pacientes.
Si me preguntas por qué elegí está profesión, podría marearte con un montón de palabras
dulces y empalagosas, la verdad es que cuando inicié la carrera, todavía no tenía muy claro
de que se trataba. Defmitivamente me atraía, pero me interesaba más forjarme una carrera
que me gustara y donde pudiera trabajar. Creo que todos empezamos así nuestras carreras,
con muchas dudas, con sueños de grandeza, pensando que vamos a triunfar, a ayudar, pero
sobre todo que nos lo van a reconocer de diversas formas.
Tal vez la verdadera pregunta, debería ser, ¿porqué seguí mis estudios hasta acabados? Y
¿por qué sigo ejerciendo en esta profesión?...Conforme avanzas en tus estudios de
enfermería, te das cuenta que esta carrera tiene más de mil caras: esfuerzo, dedicación,
responsabilidad, paciencia e invisibilidad, por mencionar solo las más ftecuentes.

A partir del primer día, la vida de una enfermera, exige esfuerzo y dedicación constante,
hay millones de términos, técnicas, órdenes, solicitudes y conceptos que se reproducen a
velocidad luz, siempre hay más preguntas que respuestas, y sobre todo siempre hay un
paciente esperando su medicina o un familiar desesperado; aderezado de una supervisora
buscadora de errores. Los días acaban y vuelven a empezar, sin que hayas terminado tus
labores, y si las terminaste seguramente, aparecieron más por generación espontánea. Aún así, al igual que modelos de pasarela, nuestro uniforme se mantiene impecable y una tenue sonrisa acompaña nuestro rostro, esta sonrisa tiene un matiz diferente para cada paciente, familiar o médico; porque ellos son el motivo de nuestro empeño, no importa que tan
ajetreado haya sido el día, en nosotros no debe notarse.

La responsabilidad, es el elemento esencial, tenemos a nuestro cargo la vida, el dolor y la
esperanza de mejorar de cada paciente, un error en nosotros no es en ningún momento
discutible, somos el engrane, entre el paciente y el médico. Somos un fino hilo que si se
rompe, seguramente tendrá consecuencias, no importa si grandes o pequeñas, porque para
el paciente siempre estarán.

La paciencia tiene que ser infinita, porque si no lo han notado, no existe persona con dolor,
de buen humor... o acaso ¿te reirías de algún chiste con un dolor de muelas?...los
familiares están preocupados por su ser querido, se desesperan, exigen, suplican, amenazan,
" intenta canjeí!rse favores....el médico, quiere la mejor atención jara su paciente, así que
indica el tratamiento y al regresar espera que se haya cumplido con eficiencia y velocidad.
Pero quizá, la más dolorosa de todas las caras de esta profesión es la invisibilidad y al
mismo tiempo es su grandeza. Nuestro trabajo, requiere de tal discreción, que a pesar de ser
la plantilla más numerosa de cualquier hospital, no debemos de notamos, caminamos cual
fantasmas por los pasillos, cumpliendo con nuestro trabajo, dando a los pacientes nuestra
dedicación impregnada de trocitos de nuestra alma, pero desapareciendo cual brisa de
viento. Sostenemos sus manos, apoyamos su esfuerzo, enjugamos sus lágrimas y luchamos
por ellos hasta el último aliento.. .en un riguroso silencio. Es tal la grandeza de está
invisibilidad, que nos fundimos en un solo cuerpo dividido en destellos.

Hoy te digo que no nací con la vocación de enfermera, la construí con cada lágrima y
sonrisa que se formó en mi rostro, con el recuerdo de cientos de pacientes que aún recuerdo
y me acompañan por los pasillos, la vocación de la enfermera no es más que a fusión de
almas y sentimientos que se hacen más fuertes al paso del tiempo.
Cuando empecé a estudiar enfermería, no tenía ni la más remota idea de lo que significaba,
definitivamente las fantasías que te hacen iniciar, son superadas por la realidad.
Actualmente, mi carrera ha dado un giro importante, pues ya hace 2 años que me encuentro
a cargo de la jefatura de enfermería, y aunque mis principios y objetivos no han variado, si
han cambiado mi perspectiva del trabajo. El coordinar un departamento, te impulsa a
crecer, porque en ese momento tienes la oportunidad de hacer cambios, de mejorar la
calidad de la atención de manera global, pero sin dejar de individualizar las necesidades del
paciente. Te enseña que esa supervisora regañona, que era la pesadilla de tus tiempos de
estudiante, tenía razón en estar pendiente del mínimo detalle, pues la supervisión eficaz,
disminuye errores, y brinda un abanico de posibilidades para el paciente.
Sigo trabajando para el paciente, buscando la superación de mi personal en continúa
capacitación con cursos que organizamos en el mismo hospital; proponiendo nuevas formas
de organización de personal más eficaces, vigilando que se cumplan las normas
establecidas, seleccionando materiales más confiables y seguros, evaluando efectividad de
equipos biomédicos, etc...
Es en verdad una experiencia enriquecedora todo lo que he aprendido en estos dos años y
espero poder aprender más, para que mi equipo de trabajo y yo podamos servirle mejor en
el Centro de Especialidades Médicas del Sureste