Principales alteraciones

Hoy en día, las enfermedades cardiovasculares constituyen una verdadera plaga en los países industrializados, al igual que lo fueron la viruela o la tuberculosis en otra época.

Se trata de alteraciones que afectan los vasos sanguíneos y al corazón y dificultan la irrigación de los tejidos.

 

Arteriosclerosis

Hipertensión arterial
Válvulas cardíacas
Signos de alarma


Enfermedades de las válvulas cardiacas
Factores de riesgo
Alimentación


Multiplicación de factores

 


Arteriosclerosis
La arteriosclerosis se caracteriza por la presencia de depósitos de grasa en la pared de las arterias, que dificultan la circulación de la sangre. Esta alteración puede afectar a las arterias del corazón (coronarias).
La arteriosclerosis constituye la primera causa de muerte en el mundo occidental.






 
Hipertensión arterial  
La presión arterial se expresa en milímetros de mercurio (mmHg). La presión máxima se observa cuando el corazón se contrae y envía la sangre a las arterias. La presión mínima se mide mientras el corazón se llena de sangre. Una elevación anómala de la presión, por encima de 160/95mmHg, medida varias veces con la persona en reposo y en posición tumbada, corresponde a una hipertensión arterial. Es muy frecuente: afecta del 5 al 15% de la población. Por lo general, no provoca ningún síntoma y suele descubrirse por azar, con ocasión de una exploración médica de rutina. En el 90 % de los casos, el origen es desconocido.

 
Válvulas cardíacas  

La función esencial de las válvulas del corazón es orientar la circulación de la sangre por una sola dirección, durante su paso por las diferentes cavidades del órgano: de las aurículas a los ventrículos y de los ventrículos a las arterias principales. La válvula tricúspide comunica la aurícula y el ventrículo derechos; la válvula mitral comunica la aurícula y el ventrículo izquierdos; la válvula pulmonar está en la entrada de la arteria pulmonar y la válvula aórtica, en el nacimiento de la aorta.


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Signos de alarma  

Algunas enfermedades cardiovasculares, como la hipertensión arterial, pueden desarrollarse insidiosamente y no presentan síntomas durante largo tiempo. Otras, por el contrario (p.ej., el infarto de miocardio), pueden revelarse de forma dramática, por un para cardiorrespiratorio (muerte súbita) o por una insuficiencia cardiaca.

Sin embargo, generalmente los síntomas marcan la evolución de una enfermedad cardiaca. Se puede tratar de un ahogo anormal durante los esfuerzos físicos, palpitaciones (pérdida del conocimiento breve, a menudo, debida a un enlentecimiento excesivo del corazón o a la disminución de la sangre que bombea), una bajada de la tensión arterial (hipotensión arterial) o a una angina de pecho.

 
Enfermedades de las válvulas cardiacas  

Diferentes enfermedades de origen inflamatorio, infeccioso o degenerativo pueden impedir el funcionamiento normal de las válvulas cardíacas. También puede observarse un defecto de cierre (insuficiencia valvular) o una obstrucción de la válvula (estenosis valvular). La gravedad del problema impone, en ocasiones, el recambio quirúrgico de la válvula lesionada por luna válvula artificial.

Actualmente se emplean válvulas de origen animal, básicamente de cerdo.
 
Factores de riesgo  
El tabaco, la hipertensión arterial y una tasa demasiado elevada de colesterol en la sangre so los principales factores de riesgo de las enfermedades cardiovasculares.

Estos diferentes factores de riesgo actúan, fundamentalmente, en las arterias, sobre todo en las del corazón. Son responsables de la formación sobre las paredes constituidas por depósitos de grasa (pacas de ateroma). Éstas dificultan la circulación y reducen el suministro de sangre al corazón. Esta enfermedad de la pared de las arterias es la arteriosclerosis .
 
Alimentación  
Numerosos estudios han puesto en evidencia los lazos que unen la alimentación y las enfermedades cardiovasculares. Algunos indican que el riesgo de infarto de miocardio es mínimo cuando la alimentación es rica en fibra, frutas, verduras y sobre todo, cereales.

Otros reconocen el efecto protector del pescado a largo plazo, ya que mejora la concentración de las grasas circulantes en la sangre y disminuyen la presión arterial.

Finalmente, algunos estudios recomiendan un consumo moderado de alcohol, especialmente de vino, pues ello parece disminuir considerablemente el riesgo de enfermedades cardiovasculares, en particular de infarto de miocardio.
 
Multiplicación de factores  

La asociación en la misma persona de varios factores perjudiciales (tabaquismo, estrés, hipertensión, alcoholismo, etc.) aumenta considerablemente el riesgo de aparición de una enfermedad cardiovascular. Su efecto es multiplicador: no corresponde a una simple suma aritmética de los factores.

 

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