Está indicada en el tratamiento de las otitis supuradas. Con anestesia local o general, el médico punciona el tímpano par evacuar el pus y calmar el dolor. En casos de otitis serosa recidivante o crónica, también puede poner un tubo de ventilación transtimpánico (pieza en forma de diábolo, con orificio central) en el tímpano, para airear el oído interno. Normalmente, su presencia prohíbe el baño. |